Pintura y paredes
Estado del soporte, reparaciones previstas, preparación, acabado y tonos definidos por estancia.
CONSERVAR LO QUE FUNCIONA
A veces el cambio empieza en un suelo, unas puertas o una nueva paleta de color. Una actualización permite centrar la inversión en lo que necesita la vivienda.
Actualizar acabados y reformar todas las instalaciones son alcances diferentes. Primero se revisa qué se conserva, qué se renueva y qué trabajos deben coordinarse para evitar rehacer superficies.
Estado del soporte, reparaciones previstas, preparación, acabado y tonos definidos por estancia.
Superficies, soporte, encuentros, puertas y solución prevista para cada zona de la casa.
Medidas, aperturas, herrajes y acabados, indicando si se conserva o sustituye cada elemento.
Puntos de luz y necesidades de uso. Las modificaciones eléctricas se valoran y ejecutan con el profesional competente.
Si la vivienda está ocupada, se debe definir qué estancias se pueden usar, cómo se protegen muebles y pasos, dónde se acopian materiales y qué interrupciones serán necesarias. La viabilidad depende del alcance real.
Humedades cuyo origen no esté identificado, cambios de instalaciones, eliminación de materiales peligrosos o trabajos estructurales requieren una valoración específica. Renovar un acabado no resuelve por sí solo esos problemas.
La propuesta debe indicar metros cuadrados, elementos, preparación, modelos y trabajos incluidos. La comparación se hace con esas mismas cantidades y prestaciones, además de retirada de residuos, protección y limpieza cuando correspondan.
Puedes escribir con una descripción de la vivienda y los cambios que tienes en mente; la disponibilidad se confirmará antes de aceptar encargos.
Preparar mi consulta ↗El simulador de la web orienta una reforma integral completa; no calcula el precio de una actualización parcial.